
Idea de viaje — Italia (Alpes)
«Los Alpes italianos, Patrimonio de la UNESCO.»
Los Alpes italianos más espectaculares —Patrimonio Natural de la UNESCO— con un cruce al Tirol austríaco: lagos de esmeralda, cumbres afiladas, valles ladinos y la capital tirolesa, Innsbruck. Naturaleza y montaña en estado puro, el complemento perfecto a la Italia clásica.
Un guion orientativo que adaptamos a las fechas, el nivel de hotel y el ritmo de tu grupo.
Llegada al aeropuerto de Venecia y traslado al hotel. Según la hora, primer paseo por la ciudad de los canales antes de adentrarnos en las montañas al día siguiente. Alojamiento.
Día completo en Venecia, la ciudad más singular del mundo, tendida sobre 118 islas. En vaporetto llegamos a la plaza de San Marco, con su basílica bizantina y el Palacio Ducal; cruzamos el puente de Rialto sobre el Gran Canal y nos perdemos por sus callejas y canales. Navegación por la laguna para visitar la isla de Murano y su cristal soplado. Opcionalmente, paseo en góndola. Alojamiento.
Ascendemos a los Dolomitas por el valle del Piave hasta Cortina d'Ampezzo, la elegante «reina de las Dolomitas», rodeada de cumbres que fueron olímpicas. Tarde libre entre sus tiendas de la calle Corso Italia y sus cafés con vistas a las Tofane. Alojamiento.
Mañana en el Lago di Braies, el espejo turquesa más famoso de los Alpes, encajado entre bosques y paredes de roca. Continuamos hacia las Tre Cime di Lavaredo, las tres cimas que son el símbolo de los Dolomitas, con parada en sus miradores. Regreso a Cortina y alojamiento.
Jornada entre valles ladinos: recorremos el Val Gardena, cuna de los talladores de madera, y el Alpe di Siusi, el mayor prado alpino de Europa, con opción de subir en teleférico para caminar entre las cumbres del Sassolungo. Por la tarde bajamos a Bolzano. Alojamiento.
Visita de Bolzano, capital del Tirol del Sur, donde conviven lo italiano y lo austríaco: sus pórticos medievales, el mercado de frutas y el museo que custodia a Ötzi, el hombre de hielo de 5.000 años. Por la tarde, los jardines botánicos de Trauttmansdorff y los paseos junto al río en la señorial Merano. Alojamiento en Bolzano.
Cruzamos al Tirol austríaco por el histórico paso del Brennero. Llegada a Innsbruck, la capital tirolesa abrazada por la cadena del Nordkette: el Tejadillo de Oro (Goldenes Dachl), el casco antiguo medieval, el palacio imperial de Hofburg y el trampolín de saltos de Bergisel. Opcionalmente, ascenso en el funicular de Hungerburg. Alojamiento en Innsbruck.
Descenso hacia el sur atravesando de nuevo el Alto Adige hasta el Lago de Garda, el mayor lago de Italia, ya con un clima mediterráneo de olivos y limoneros. Paseo por Sirmione, con su castillo escalígero asomado al agua y las grutas de Catulo. Alojamiento junto al lago.
Mañana a orillas del Garda con parada en Peschiera del Garda, plaza fuerte veneciana amurallada en la desembocadura del Mincio, cuyas fortificaciones son Patrimonio de la Humanidad; posibilidad de un paseo en barco por el lago. Por la tarde, visita de Verona, la ciudad de Romeo y Julieta: la Arena romana, el balcón de Julieta y las plazas delle Erbe y dei Signori. Regreso al lago y alojamiento.
Según el horario de los vuelos, tiempo libre y traslado al aeropuerto de Venecia. Fin de nuestros servicios.
Una muestra de los destinos de esta idea de viaje. Pulsa una foto para verla en grande.